¿Cómo debemos cepillarnos los dientes?

¿Cómo debemos cepillarnos los dientes?

Forma parte de nuestra rutina de higiene: lavarnos los dientes tres veces al día, después de cada comida. Pero este gesto tan cotidiano no siempre se realiza de la forma correcta. En este artículo te damos las claves para lograr que tus dientes se mantengan en buen estado.

El cepillado de dientes es fundamental para eliminar la placa bacteriana que se acumula en la superficie dental. De esta forma, evitamos que se produzcan caries y enfermedades periodontales.

¿Por qué debemos lavarnos los dientes siempre después de las comidas? Porque tras ingerir alimentos el ph de nuestra boca desciende, disminuye la saliva y las bacterias tienden a dañar las estructuras dentales y periodontales.

No todos los alimentos causan el mismo efecto negativo. Como hemos visto en otro artículo, hay alimentos más y menos nocivos para nuestra boca. Los que contienen elevadas cantidad de azúcares y de ácidos son los que debemos evitar para no dañar nuestra dentadura.

La técnica de cepillado que los expertos aconsejan es la que consiste en realizar movimientos de barrido alrededor de toda la superficie de cada uno de nuestro dientes para asegurarnos de que arrastramos toda la placa bacteriana. Si tenemos dudas, siempre podemos planteárselas a nuestro odontólogo, que nos dará las pautas de cómo conseguirlo.

Además, es aconsejable acompañar nuestra rutina de higiene bucal con el uso de hilo dental así como de cepillos interdentales que consiguen retirar los restos de comida de los lugar donde el cepillo tradicional no llega.

Algo que no debemos olvidar nunca es que el cepillado también incluye la lengua y las encías, dos partes de nuestra boca que con frecuencia se descuidan.

Por último, podemos incorporar colutorios para realizar un enjuague de nuestra boca y dar así por finalizada la rutina de limpieza.

Debemos intentar repetir el proceso al menos tres veces al día y tener en cuenta que el más importante es el de antes de irnos a la cama. Y es que durante las horas de sueño la saliva disminuye en nuestra boca y como consecuencia aumenta la probabilidad de que aparezcan caries.